Lo primero que me viene a la cabeza es un sábado-domingo lluvioso, una mirada furtiva por la ventana y verlo todo gris y agua y seguramente frío y vocecitas que me dicen que no piensan parar.
Es algo duro. Supongo que intento buscar ese error en tu perfección y lo siento, miro como está el suelo y después miro tus ojos mirándome y todo eso, es muy difícil para mí creer que eres de verdad
y me da igual que me digan que estoy ciega y sorda..
Tras mi ventana es todo lluvia y frío, pequeñas mentiras y falsedades, cosas que duelen, que queman, que hacen que me asuste
y de repente estás tú
enmedio de la nada. Un rincón donde puedo esconderme de la lluvia y de las cosas malas. Y ver que en realidad nunca me fallarás.. que no intentarás matarme ni nada de eso. Ni me travesarás con una sierra mecánica ni nada de eso. Ni querrás a otras lechucitas ni nada de eso.
Ni nada de eso.
Ni nada de aquello.
Ni de lo otro.
Supongo que intentaba hacerte un poco más real. Más cercano a mí, a mis tonterías y a mis miedos a no encontrar paraguas y a mi ojalá-yo-fuera.
Pero de repente estás tú y se para todo. Se me hace difícil creer que existes, no eres ningún ojalá.
Pero es que es casi imposible.

Bellisimo.
No sabes lo que te entiendo.
Me encanta como escribis.
Gracias por tu comentario :)
Un beso y un abrazo.